dilluns, 10 de febrer de 2014

La vida fuera de la ciudad




He de admitir que yo estaba entusiasmada con la idea, pero el cambio ha sido brutal y me ha encantado, sin ir más lejos, vivir cerca de la naturaleza, ni que sea un poco de verdad, ya es una buena sensación, es evidente que nos vivimos en los Alpes, pero sí que mejora con mucho la propia ciudad, y es todo mucho más relajado, incluso hemos bajado las revoluciones internas con el cambio, no deja de ser algo positivo y que me ha gustado. El bebé nos cambió la vida para mejor, y nos ha regalado la oportunidad de continuar mejorando nuestra existencia y nuestra vida en común, con la garantía de saber que estamos haciendo lo correcto para el futuro. Estamos muy felices.